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October 15 Zarzuela de pescado
Zarzuela de pescado Hay que conseguir bastante pescado, puesto que este guiso no lleva arroz ni patatas ni nada que rellene; es todo pescado. Una mezcla de ellos puede ser: merluza (o pescadilla), rape (cabeza y un trozo, o uno pequeño), congrio de la parte abierta, algún salmonete (etc., con lo que se quiere decir un cuco, o un cabracho, si uno está de humor para desespinarle, o algo de palangre...; en todo caso, pescado bueno, nada de congelados); bastantes calamares y mejillones, amén de algo de marisco, unos langostinos, o gambas, almejas, etc. El pulpo le va perfectamente a este plato, pero hay que cocerlo aparte pues tarda en hacerse bastante más tiempo que el resto. El pescado propiamente dicho (pescadilla, rape, etc.; los salmonetes y peces similares, no) se cuece un poco para limpiarlo y hacer caldo; los mejillones, también. Todo el caldo se cuela y se guarda, y el pescado (y los mejillones) se limpia y se desecha lo sobrante, espinas, cabezas, cáscaras, etc. El pulpo, una vez cocido, se trocea. Se confecciona asimismo un aliño universal español (ajo, pan duro y perejil) con bastantes almendras en el frito. Se machaca en el mortero y se reserva. (Ahora viene lo bueno). En una saltera se fríe una cebolla y varios ajos, todo más o menos picado, un pimiento y una hoja de laurel, y cuando esté hecho se añade bastante tomate pelado y en trozos; también se puede añadir algo de perejil picado. (Esta forma de empezar es la misma que para una paella de pescado). Se deja que se haga una especie de pisto, conseguido lo cual se rehogan en él los calamares troceados y limpios durante diez minutos. Luego se añade vino blanco, el aliño y el caldo que tenemos preparado, el pulpo troceado, el marisco (gambas o lo que sea), los salmonetes troceados (si los usamos) sin espina ni cabeza –es decir, sólo la carne–, y todo cuanto haya crudo. Se deja que aquello hierva y pierda bastante agua (no del todo), y cuando parezca que está (se hace en seguida, y si se tiene mucho tiempo se pone estropajoso) se añade el pescado que tengamos ya cocido y los mejillones. Se revuelve, se le da una vuelta y se deja otros cinco minutos. Se puede adornar con rodajas de pan frito. Al acabar tiene que tener un aspecto parecido al de la foto. Los restos (si sobra caldo, por ejemplo, o trozos de pescado) se pueden usar para hacer una sopa o un arroz con pescado.
September 22 Sobre algunas verdurasVERDURAS, ESO TAN TEMIDO
Acelgas, judías verdes... La mayor parte de las verduras se pueden hacer de la siguiente y sencilla manera: se lavan, se pican, se cuecen (que cuecen en seguida, diez minutos si es en olla rápida) y se rehogan en saltera con aceite y bastante ajo. Esto se presta a hacerlo con acelgas, judías verdes... Al cocerlas se deben añadir bastante zanahorias en ruedas, un nabo entero y una o dos patatas medianas enteras para que cueza todo junto. Rehogarse también se rehoga todo junto, pero las patatas y el nabo en trozos. Otra forma: se rehogan las patatas, ya cocidas, en trozos y con mucho ajo picado, y cuando están medio refritas se sacan. En el aceite restante se rehogan las verduras, y al final se añaden por encima las patatas ya rehogadas.
Repollo El repollo se lava, se pica y se pone a cocer con agua y sal, un chorizo de sabor fuerte y varias patatas. Tarda en cocer, pero eso ya se va viendo; debe quedar bastante blando, incluso las partes más duras, como el troncho. Cuando está cocido se escurre (el caldo se puede guardar para otra cosa) y se rehoga en aceite en el que previamente se hayan frito muchos ajos. Se añaden las patatas en trozos y el chorizo. Cuando está medio hecho se añade bastante pimentón y se revuelve. El repollo así preparado está muy bueno mezclado con muchas acelgas hechas de la misma forma (cocidas). A todo ello se le pueden añadir zanahorias y nabos en trozos, cocido todo junto.
Verduras a la zamorana En Zamora aliñan las verduras (en especial las judías verdes) de una forma característica: una vez cocidas se dejan templar y se sirven, y cada uno, en su plato, añade aceite de oliva (crudo) y un poco de pimentón. Una vez revuelto está buenísimo, pero, eso sí, el pimentón y el aceite de oliva deben ser de los que hemos hablado tantas veces, que no todos son iguales.
August 29 Más sobre el bonito
Bonito
El bonito (Thunus allalunga) –que es uno de los mejores peces de la mar, y cada año más escaso, por decirlo ya todo–, se presta a múltiples guisos y florituras, pero como mejor está, en mi opinión, es de la forma más sencilla, a saber, frito. Una buena rueda de bonito, como de dos o tres dedos de gorda, se fríe tal cual en una sartén con bastante aceite de oliva muy caliente y durante un cierto tiempo (de tres a cuatro minutos) por cada lado. Debe quedar algo torrada por fuera, y por dentro jugosa. Es decir, el aceite (como un dedo) debe estar muy caliente y chisporrotear. Más torrado aún, aunque por dentro quede más seco, también está bueno.
Para el bonito con pisto se hace un pisto, y cuando está hecho se sumergen en él trozos gordos de bonito muy limpios de pieles y espinas. En unos minutos de hervores (tres o cuatro) está el pescado hecho.
Un característico guiso de este pez, aunque resulte un poco fantástico, es el bonito con chocolate al lugar soleado. Se confecciona con trozos medianos de bonito, esto es, rodajas gordas partidas en cuatro y quitadas las espinas y la piel; en resumen, lo bueno. Estos trozos se pasan por harina y se fríen un poco, muy poco, prácticamente nada. Una vez hecho esto se colocan en un plato, y en el aceite en que se han frito se pochan dos cebollas, dos puerros y un pimiento verde gordo. Se deja que se hagan a fuego muy lento, y al cabo de una hora se añade un vasito de agua y vinagre, mitad y mitad, y a continuación otro vaso igual de vino tinto. Se deja cocer todo un rato y se añade una onza de chocolate negro del bueno, del mejor, y cuando se ha deshecho y aquello tiene un aspecto macizo, se pasa por el pasapurés y se hace salsa.
La mitad, o menos, de esta salsa, se echa en una tartera de barro y se pone al fuego, y cuando borbotea (no debe hervir a lo bestia, ni mucho menos) se colocan encima los trozos de bonito ya fritos, se cubren con la salsa restante y se deja que se hagan unos cinco minutos, más o menos, con un borboteo constante. A continuación se comen.
Las recetas de bonito sirven para el atún, el pez espada, el emperador, etc.; es decir, los túnidos.
August 07 Marmita de verdad
La marmita es un guiso que se hacía sobre la marcha en el barco (el de pesca) con cebollas, patatas, tomate y bonito recién pescado. En el muelle pesquero de Puerto Chico, en Santander y hacia 1940-50, la hacían de la siguiente manera:
Marmita de verdad (como se hacía en Santander antiguamernte).
1- Se cortan cebollas peladas en discos gordos, de un cm de espesor, y se cubre con ellas el fondo de una cazuela. 2- Se cortan patatas peladas en discos gordos, de un cm; se coloca otra capa sobre la de cebolla. 3- Encima se colocan suficientes trozos de bonito donde a uno le dé la gana, como dados de tres o cuatro cm de lado completamente limpios de pieles y espinas. 4- Se cortan tomates en discos de un cm y se coloca un última capa sobre todo lo anterior. 5- Por último: se añade por encima bastante aceite del bueno, uno o dos pimientos verdes rotos y sal y azúcar (por el tomate). No se echa agua.
Así, tal cual, se arrima la cazuela al fuego y se tapa. Se pone a fuego moderado, y se observa (al cabo de una hora) que aquello se ha llenado de líquido, lo cual es lógico, pues todo lo que hay dentro suelta agua. Al cabo de dos horas estará hecha, pero se puede dejar más si se quiere. El bonito, contra lo que pueda parecer, no se pone duro al cocer tanto. July 10 GAZPACHOEn verano (y en invierno) hay que hacer mucho GAZPACHO, que es muy bueno para la salud (y para las resacas). Además, se puede tomar para comer, que es lo clásico, pero también para cenar (cena ligera y apropiada para los que duermen mal); para desayunar (en ese momento es cuando mejor está), para merendar y entre horas; es decir, cuando a usted le dé la gana, pues se sitúa a medias entre una medicina exquisita y la codiciada pócima de la perenne juventud, eso de lo que tanto se habla pero nadie sabe dónde está. Si le das duramente y sin desmayo, vas rejuveneciendo, y al final se te queda este aspecto, más o menos.
Gazpacho En un cacharro grande se echa kilo y medio de tomates rotos, dos pimientos verdes rotos, uno rojo y mediano, una cebolla gorda en trozos, dos o tres dientes de ajo, un pepino pelado y en rodajas, un trozo de pan duro remojado y bastante aceite del bueno, amén de sal y algo de vinagre. Se mete la minipimer y se licúa todo lo que se pueda; también se puede usar la túrmix, si se dispone de ella, o la termomix. A continuación se pasa por el pasapurés para quitarle lo que sobre, las pieles sobre todo, pero este paso es optativo: la túrmix lo deja suficientemente líquido, y las pieles tienen muchas vitaminas. El líquido que sale es el gazpacho. Cuando está bien líquido (si se pasa dos veces por el pasapurés queda mucho más fino) se prueba y se añade aceite, vinagre y sal, si es necesario. Se vuelve a meter la minipimer para que se mezcle todo bien y se pone a punto (de grosor) echándole más o menos agua, o hielo. Esto es a gusto de cada cuál. A unos les gusta más líquido y a otros más espeso. Se le puede añadir una manzana ácida, pelada y pasada por el túrmix con todo lo demás, que le da un sabor exótico, o alguna zanahoria. Si se cortan tirillas de jamón de Jabugo del tamaño de un palo de cerilla, y se colocan de punta en la taza en que se sirve –una vez llena la taza y procurando que aquello no se deshaga– das el golpe; hay hasta quien le llama gazpacho de pastor. Y si en vez de tirillas se añaden lonchas diminutas y del grosor del papel de fumar, también funciona, que el gazpacho con jamón está muy bueno.
June 04 Limón de la sierra de la Peña de FranciaPongo hoy una receta rompedora. Se trata de una ensalada que, en principio, puede parecer rara, pero resulta buenísima para el verano. Como su nombre indica, es propia de una región de la provincia de Salamanca, y os las recomiendo encarecidamente (la región y la ensalada). La foto que va a continuación es de una dehesa de aquella zona.
Limón de la Peña de Francia Un limón (bien pelado, quitando todo lo blanco) en rodajas o trozos, más dos mandarinas en gajos, más tres huevos cocidos, más atún de lata (o chorizo en vez de atún), todo en trozos gordos, más sal y aceite. Todo esto en una fuente, mezclado. Queda como una especie de ensalada, y una vez reposado y macerado (durante ocho horas, por ejemplo) lo mejor es la naranja, o el huevo duro. Sabe amargo.
Hasta aquí la original, la auténtica, que es la buena, pero también se le pueden añadir unas cuantas lonchas finísimas de jamón del bueno (o de cecina) en trocitos muy pequeños –aunque esto no sea muy ortodoxo–, y aceitunas sin hueso y picadas y espárragos en trozos. También una manzana reineta y una pera de agua, peladas y picadas; cuando la comen, todo el mundo piensa que la pera es patata cocida. En las fiestas de esta zona (la sierra de la Peña de Francia, que está en Salamanca) se come con el "escabeche", que es caballa (sarda) en escabeche, en bocata, más vino..., y luego se hace el encierro de los toros, aunque son vaquillas.
Este enlace os lleva a mi libro de cocina: http://www.lulu.com/content/886688
May 18 PORRA ANTEQUERANA
Este correo describe el gazpacho que hacen en Antequera y sitios colindantes. La cosa no puede ser más sencilla: en el vaso de la minipimer (o de la batidora) se echan tomates en cantidad, uno o dos pimientos verdes (sin semillas ni rabo), varios ajos pelados, un buen trozo de pan remojado y, como es de rigor en este asunto de los gazpachos, aceite, sal y vinagre. Se tritura todo, y lo que sale se pasa por el pasapuré. El líquido (bastante denso) que se consigue es la renombrada porra antequerana, la cual se adorna en la fuente añadiéndola por encima con un picadillo de huevos duros cocidos aparte. May 03 COCIDO HERÉTICO
Hoy podríamos hablar del cocido basura, o herético. Entre en un supermercado y compre un tarro de alubias y un par de latas de sardinas, o de mejillones. En llegando a casa parta las sardinas en dos, mézclelas con la alubias y caliéntelo todo en el microondas. (Aunque algunos de ustedes no se lo crean, hay mucha gente, sobre todo joven, que hace cosas como estas; incluso peores). Olido de lejos recuerda a las sacrílegas leguminosas con peje al glutamato. Puede probarlo, si quiere, pero no más que probarlo, y luego láncelo por la ventana del patio, que los gatos son muy agradecidos. A continuación, baje al bar a ver qué hay de menú.
Una variante de lo anterior consiste en adquirir una de esas latas que en su etiqueta maldicen fabada, o cocido, con las que se pueden realizar similares operaciones.
Como se nos está echando encima el verano, se me ha ocurrido que habrá que cambiar de asunto, así que a ver si en próximos mensajes hablamos más de gazpachos, pipirranas, salmorejos y otras historias de ese tipo. April 14 FABADA GENUINA
La fabada es el mejor cocido posible, una preparación que precisó de siglos de cambios y mejoras, pues se hace desde don Pelayo, sobre poco más o menos. A lo que digo se le puede añadir un poco de gallina, que la deja más suave, pero no es necesario. Es muy importante desgrasarla, porque si no, no se puede comer mucha, de forma que no os saltéis semejante tarea. ,
Una receta neutral de fabada sería: para ocho amigos, un kg. de fabes, dos morcillas y dos chorizos asturianos, amén de un buen trozo de tocino de pata negra, a ser posible ahumado. Una cebolla gorda y dos o tres dientes de ajo. Y luego, fundamental, hueso viejo (añejo) de jamón y mano de cerdo, una mano partida en dos y atada para que no se desintegre. Aparte, azafrán, aceite de oliva, un poco de salsa de tomate y una patata. Se hace en dos cazuelas. En una se ponen a cocer las carnes –menos un chorizo– con bastante agua. En otra se ponen la fabes, con el agua del remojo, y cuando hierve se espuma. Una vez espumado se añade la cebolla y el ajo, todo muy picado, la salsa de tomate, el aceite, el azafrán requemado en la plancha y el chorizo restante. Al principio el caldo está muy aguado, pero a partir de la primera hora se ve que se va poniendo más espeso. En total debe estar dos, o dos y media, dependiendo de la calidad de las fabes; se prueba una, y si está como mantequilla es que ya están hechas. Cuando las carnes han cocido en su cazuela dos horas se añade una patata entera, o dos, y se cuenta otra media hora. Se apagan los fuegos y se deja que aquello se enfríe, y cuando las cazuelas están frías se meten a la nevera. Al día siguiente, una o dos horas antes de empezar a comer, se recuperan las cazuelas de la nevera, y la que tenga la carne se desgrasa escrupulosamente con una cuchara de la capa de sebo que hay encima. (En la cazuela de las fabes esto no se hace). Se colocan las dos a fuego muy lento, y cuando están calientes se va añadiendo a cacillos el caldo de la cazuela que tiene la carne (ya desgrasado) sobre el de las fabes, que estará muy espeso, procurando no aclararlo demasiado. Se sigue calentando y se continúa con esta operación hasta dejar a las fabes con una salsa con buen grosor y color y mejor sabor. La mano de cerdo se saca a un plato y se despieza, dejando la carne y tirando los huesos. El chorizo y la morcilla se cortan en trozos, así como el jamón, el tocino y las patatas, y todo ello se sirve en una fuente. Las fabes van en una sopera (del Barroco, naturalmente) con todo su caldo, que debe quedar más bien gordo, y las mezclas pertinentes (más o menos chorizo, etc.) las hace cada uno en el plato. March 15 Más sobre alubias¡COCIDO MARCIANO!
En las entradas que hay más abajo se detalla la forma de hacer alubias. Algunas variaciones son las que se dicen a continuación:
Alubias con morcilla de Villarcayo Una forma buena de hacer alubias blancas es con morcilla de Villarcayo, o de Burgos; sin chorizo. Una morcilla por cada medio kg. de alubias. Se le puede añadir un trozo de hueso de codillo, y si tiene jamón, mejor. Se hacen con una cebolla picada, tres dientes de ajo picados y dos zanahorias enteras, aceite de oliva y salsa de tomate, dos cucharadas. La patata se come mucho el aroma, pero queda bien.
Caricos Los caricos son esas alubias gordas, brillantes y moradas, típicas de la zona de Trasmiera, que es una comarca cercana a Santander. Se hacen sólo con cebolla, puerro (lo blanco) y ajo muy picados, aceite de oliva y salsa de tomate; si acaso, una zanahoria entera. Un par de horas de fuego lento (si son muy finas, esto es, muy recientes, en una hora están de sobra) y quedan como mantequilla, y la salsa gorda y marrón.
January 31 Alubias de las buenasCómo hacer unas alubias superiores
Medio kilo de alubias (para cuatro o cinco comensales) se ponen a remojo durante una noche con una cucharadita de bicarbonato. Sobre las virtudes del bicarbonato para guisar legumbres (alubias y garbanzos) puede consultarse una de las primeras entradas de este blog. En una cazuela normal se ponen a cocer con el agua del remojo. Mientras se alcanza el hervor se pican mucho dos o tres dientes de ajo y una cebolla. Cuando cuecen se espuman completamente, y cuando ya no hay nada de espuma se añade un vasito de agua fría para "asustarlas", un chorro de aceite de oliva, la cebolla y el ajo picados, un chorizo asturiano de los buenos, una morcilla asturiana, una punta de jamón, dos cucharadas de salsa de tomate gorda (hecha en casa) y una zanahoria hermosa pelada y entera (si se quiere). Se vuelve a añadir un vasito de agua fría, y cuando vuelve a hervir, otro. Al principio deben tener suficiente agua, pero no tema dejarlas caldosas, pues al final esta salsa habrá espesado y tendrán el aspecto que todos sabemos que tienen que tener las alubias exquisitas. Si no sucede así, ha echado usted demasiada agua; la próxima vez eche menos. Deben cocer a fuego muy lento, muy despacio y tapadas alrededor de dos horas o dos horas y media, depende de la calidad de las alubias, y no se revuelven (pues se destrozan), sino que cada media hora, para que se asienten, se menea la cazuela un poco cogiéndola por las asas. Cuando falta media hora se añade una patata pelada y partida en dos trozos grandes (esto es a voluntad). Al final las alubias tienen que estar sin piel, a punto de deshacerse, lo que se advierte al probar una: parece mantequilla. Se dejan reposar antes de comer, y luego se recalientan a fuego muy lento (para evitar que se agarren), aunque están mejor de un día para otro. Esta receta se puede aplicar a alubias blancas o rojas, y lo que se ha dicho del compango (morcilla, chorizo y demás) es a voluntad y según el gusto del cocinero y los comensales, pues si se prescinde de la carne no sucede nada malo; también están muy buenas sin ello, y resultan mucho más sanas y digestivas, aunque haya quien diga que pierden algo de gracia. January 13 Nueva página de Camargo RainMe he inventado una página nueva. Es bastante chapucera, pero sirve para que veáis fotos y tengáis noticias de mis actividades.
La página de que hablo es esta, Música para viajar, que era el título que escribía en las casetes que llevaba en el coche in illo tempore. ¡Mira que ha llovido!
Hoy no pongo ninguna receta, pero dentro de poco añadiré algo que tenga que ver con nuestro tema principal, o sea, los cocidos.
December 20 Garbanzos con acelgasEstos son los renombrados "garbanzos con acelgas", que se hacen solos (no hay que estar allí mirando ni cosa que se le parezca) y resultan muy del agrado de los niños, lo que siempre es una ayuda.
Esta forma de cocinar garbanzos es la más adecuada si por razones de edad –o de cualquier otra clase– se quiere que el guiso no tenga grasa. A los niños, cosa rara, les gusta. Medio kilo de garbanzos remojados con bicarbonato, bastantes acelgas picadas, espinacas (pocas, o prescindir de ellas), cebolla, ajo, zanahoria, nabo, patata, salsa de tomate y aceite de oliva. En una cazuela se ponen a cocer los garbanzos con el agua del remojo, y cuando hierven se espuma. Una vez establecido el hervor se añaden zanahorias en discos, nabos en trozos, una cebolla y varios dientes de ajo, todo picado; muchas acelgas (todo, lo blanco y lo verde) picadas, y espinacas (si se quiere) bien lavadas y picadas. También se añade un buen chorro de aceite de oliva y dos o tres cucharadas de salsa de tomate. Cuando llevan dos horas cociendo a fuego lento –con la cazuela tapada y que se vea que aquello tiene bastante líquido–, se añade una patata entera y se deja otra hora. Al cabo de tres horas debe estar hecho perfectamente, lo que se nota en que los garbanzos siguen enteros, pero resultan como mantequilla. A continuación se deja reposar hasta el día siguiente, en que se recalienta (a fuego lento para que no se agarre, aunque como queda con bastante caldo no se suele agarrar) y se come.
Nota: Es comida interesante para la feliz Navidad.
December 04 Olla ferroviariaQuizás haya lectores que se interesen por este potaje, ahora que el invierno está en puertas.
La "olla ferroviaria", en principio, es la que preparaban para su manduca los trabajadores que tendieron los ferrocarriles españoles durante la segunda mitad del siglo XIX. Una de estas líneas, la que discurre entre Alar del Rey y Reinosa –localidades limítrofes entre los dominios del obispado de Burgos y lo que en tiempo fueron las Asturias de Santillana–, se caracterizaba por lo desapacible de su meteorología, por lo que es de imaginar que allí el rancho era sustancioso.
Preparar la comida sobre el terreno conlleva arreglarse con lo que se pueda encontrar, y ¿qué se puede encontrar en invierno en tal lugar, ventoso puerto de Pozazal, gélida comarca de Valderredible y los mil y mil páramos del norte de Castilla la Vieja? Berzas, cebollas, patatas, alubias, nabos, algo de caza –en especial, lobo...–, y pare usted de contar. Si vamos a remitirnos (en la escasa medida que las posibilidades del mundo moderno nos brinda) a lo auténtico, podríamos hacer algo parecido a lo que se va a contar. Se prepara la carne con antelación. No encontraremos lobo, por supuesto, pero podemos arreglarnos con jabalí, venado, corzo, etc., animales todos ellos que figuran en los congeladores de las grandes superficies. (Hay que tener cuidado con lo que se adquiere, pues algunos de estos animales se crían en granjas a base de pienso, por lo que el resultado final puede saber a pollo). 1/ Se hierve la carne durante uno o dos minutos y se desecha ese a 2/ Aparte se cuece una berza picada acompañada de unos trozos de tocino rancio; como el tocino aporta mucha grasa, su presencia debe ser puramente testimonial. 3/ En un tercer cacharro se ponen a cocer alubias remojadas y añadidas de un nabo entero y algunos ajos. Cuando las alubias parecen estar tiernas (entre una hora y media y dos horas) se agregan patatas en trozos y algo de la salsa que habrá en la olla en que se ha hecho la carne (procurando deshacerse de la grasa). Se deja que se hagan las patatas durante quince o veinte minutos más. 4/ A continuación se mezclan estas tres preparaciones, añadiendo al puchero de las alubias y patatas, que debe estar holgado y con bastante líquido, la berza necesaria y la carne –en trozos, aunque no va mal deshilachar con los dedos unos cuantos– con la salsa que el guiso precise; no es necesario indicar proporciones, pues su mejor o peor textura se advierte inequívocamente cuando se está haciendo la mezcla. A continuación se le da un último hervor para que los alimentos se integren. Como todos los cocidos, unas horas de reposo (no digamos una noche) mejoran el potaje sustancialmente. Hay que recordar (una vez más) que si se guisa la carne el día anterior, y se mantiene una noche en la nevera, a la mañana siguiente podremos retirar con facilidad el exceso de grasa sin variar un ápice su sabor o sus propiedades alimenticias. La "olla ferroviaria" auténtica debería hacerse de una sola vez, es decir, con fuego de carbón (el carbón de las locomotoras), en un solo cacharro y añadiendo los ingredientes conforme a sus particulares tiempos de coción, pero considero que el método descrito es más acorde para las cocinas modernas. Cada cual, no obstante, es libre de seguir el camino que mejor le parezca. November 21 Sigue la movida. Contestaciones nuevas.Me ha hecho mucha gracia tu mensaje, sobre todo en este medio, en el que nadie contesta ni da señales de vida. Me encanta lo de tu hija, pero tampoco me parece demasiado raro porque a los niños, ¡les gustan tanto las legumbres bien hechas...!
Te mando un enlace (es un libro que yo he escrito) por si quieres echarle una ojeada: http://www.lulu.com/content/886688 (Es la fuente de esa receta). -------------------------------------------------------------------------------- ajajajajaja, si supieras que a mí también me causó mucha gracia, luego que te escribí me reía sola porque no podía creer mi desespero por buscar recetas nuevas que a mi hija le llamaran la atención, y tener otras alternativas/variedad de comidas, y pues buscando en la cocina conseguí esas lentejas y me dije, y ahora como las preparo para que a oriana le guste, porque ella es como bien dices en el escrito del link que me envias, hay personas que comen con los ojos y ella es una de esas, de las que dependiendo cómo lo vea le gusta, tu sabes la presentación en el plato, pero esta vez coincidieron dos cosas, la presentación y el buen sabor que tenían, así que te anotaste 10 puntos por eso.
Nosotras estamos recién llegadas a España y ella no está muy acostumbrada a este tipo de comidas, pero voy poco a poco jajjaa Buenoo, que la sigas pasando bien, gracias por la respuesta. MILEIDI
November 20 Respuesta al anteriorAquí pongo una respuesta, llegada a través de la red mundial, a la movida anterior:
me encantó! por primera vez hice que a mi hija le gustaran las lentejas!
Gracias. La firma, por discreción, me la reservo, pero es que, a los niños, ¡les gustan tanto las legumbres bien hechas...!
November 10 ¿Sabe usted hacer lentejas?Lentejas Existen dos clases de lentejas: las que llaman españolas, más grandes y con piel más acusada, y las que llaman francesas, más pequeñas y finas. Las dos se guisan de manera parecida –y las dos están buenas–, pero resultan más digestivas las denominadas francesas. Al contrario que las alubias, es preferible hacerlas en olla a presión (rápida) durante diez minutos, y no precisan de bicarbonato. Medio kilo de lentejas remojadas se ponen en la olla –con el agua del remojo– más dos zanahorias en rodajas, dos patatas medianas partidas por la mitad, una cebolla y dos dientes de ajo picados, una o dos cucharadas de salsa de tomate, aceite de oliva y, a voluntad, chorizo, morcilla o ambos (o ninguno, si no se quiere comer carne, que también están buenas sin ella; una alternativa es ponerle un rabo de cordero ahumado o alguna otra sutileza, pero eso es ya de nota y no suele haber en ningún lado). Deben llevar bastante agua porque al cocer absorben mucha y engordan, y en caso contrario se quedarían secas dentro de la olla. Al cabo de diez minutos de cocer a toda máquina, como está dicho, se apartan del fuego, se abre la olla cuando baje la válvula, y si les falta agua (si se han quedado muy secas) se añade (fría). Luego se dejan reposar al menos dos horas, y es entonces que, como por arte de magia –y lo digo en serio–, liga todo el guiso como si hubiera habido una reacción termonuclear. A partir de este momento se pueden recalentar (a fuego muy lento y sin perderlas de vista, que las lentejas son muy traidoras), y comer. Estas son las lentejas de pueblo de toda la vida, y a quien no le salgan bien, exquisitas, superiores, siguiendo las más que sencillas instrucciones de líneas arriba, es que es un inútil total. También se pueden hacer en una cazuela para guisos, que no se pegue. En tal caso hay que mantenerlas cociendo lentamente una hora (o algo más; eso ya se ve), mirando de vez en cuando por si se quedaran sin agua, puesto que, como ya se dijo, al cocer absorben mucha más de la que parece y las lentejas tienen tendencia a agarrarse.
"La culinaria insensata" como un cuadernillo
"La culinaria insensata" como libro de bolsillo
October 18 Sobre comida en USALo que sigue es un mensaje eléctrico que me ha enviado una de mis seudohijas a propósito de su vida actual. También un retrato de primera mano de cómo se las gastan allende el Atlántico. Niños que vais a a EEUU con la mejor intención (aprender inglés), luego no digáis que no se os ha avisado: ojo al parche. (Todo ello, como es lógico, ampliamente corregido de ortografía y puntuación para que resulte legible).
Sobre comida en USA. Vamos, comida basura.
Hola. Pues, sinceramente, aquí la comida es (como siempre se ha sabido) comida basura. Son todo hamburguesas, pizzas, perritos calientes..., pero es mentira que no se tome fruta. Yo siempre como en restaurantes, pero son totalmente diferentes a los españoles. Hasta el restaurante que parece más lujoso es de comida medianamente basura. En los tres sitios que he dicho antes, igual puedes encontrar carne de ternera (pero la peor carne de ternera que has tomado en la vida), y también pasta, como espaguetis o lasaña rancia. (Je, je). En conclusión: la comida está muy mal.
Sobre alubias... Aquí las hay, pero son duras y con una salsa que parece que caducó hace años, y te pica en la lengua, así que no se pueden llamar alubias, si es a lo que te refieres. Más cosas: la chica de mi casa cocina genial pasta con salsa de tomate y una especie de carne, pero lo demás se le da bastante mal; por eso siempre vamos afuera a comer. Y luego la comida del colegio: tienes para elegir casi siempre entre las tres comidas que te he puesto al principio... ¡¡¡¡ECHO DE MENOS TUS ALUBIAS, RAMÓN!!!!
Sobre bares: aquí no hay. Bueno, sólo he visto uno en un restaurante mexicano que por la noche se convierte en una especie de bar, pero en plan con mesas para sentarse y tomar algo (no con barra). ¡Ah!, el restaurante mexicano tiene buena comida, y el steak está bastante bueno (la carne de ternera), pero aquí a nada le echan (excepto en el mexicano) ajo o cebolla; bueno, en las ensaladas suele haber cebolla.
En fin, no sé qué más decirte. Espero recibir pronto la canción. !Ah!, podrías decirme, tú, que sabes tanto de comidas, cuáles son las comidas o ingredientes que más engordan. Sé que uno de ellos es la mantequilla (que, a propósito, aquí se lo ponen a TODO), pero segura no sé ninguno otro. Bueno, como verás, aquí ya he engordado. Para ser exacta, 2.83 kg. Peso 52 kg.
Bueno, cambiando de tema. Cuéntame que tal todo por ahí. Si estás en Almería con mi padre no me puedes contestar, y si ya has vuelto y has ido con él, ¿cómo lo habéis pasado? ¿Cómo te va de mujeres? (Je, je). Oye, prométeme que cuando llegue me vas a hacer un buen plato de pisto, que lo echo de menos. ¡ADIÓS!
October 17 Receta de fabada nº 1, la del Rockero en "Crucita y yo". October 03 Sobre el bicarbonato y la grasa
Si se quiere que alubias y garbanzos queden como mantequilla (las lentejas no lo necesitan) se debe añadir al agua de remojo media cucharadita de bicarbonato; este aditamento no se debe a las legumbres, sino al agua. A continuación es preciso hacer la cocción en esa misma agua del remojo, nada de cambiársela. Cuando el agua comienza a hervir observará que aparece mucha espuma, pero no se asuste. Baje el fuego y quítesela con una espumadera, que para eso están. Y sobre la grasa también hay que decir algo: los cocidos deben ser escrupulosamente desgrasados, puesto que esta sustancia es la responsable de las malas digestiones. Como los cocidos (de garbanzos, alubias, etc.) deben reposar –esto es, dejarlos enfriar y luego mantenerlos al menos una noche en la nevera–, al sacar la cazuela en la que han cocido las carnes observará que una sospechosa capa de grasa cubre todo. Hágase el favor de quitarla con una cuchara y tirarla; si no, lo lamentará. Esto sucede siempre que se hayan utilizado huesos, tocinos, pancetas y demás. Si sólo ha echado un chorizo y una morcilla, caso de muchas formas de hacer alubias, verá que no existe esa capa y, por tanto, no hay que llevar a cabo tal operación. Si usted trabaja en la construcción es posible que no necesite este consejo, puesto que el andamio, y no digamos ya el pico o el palote, queman muchas energías, que, precisamente, salen de la combustión de la grasa en las células.
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