Camargo Rain's profileDESDE LA TERRAZA DE MI T...PhotosBlogLists Tools Help

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    October 18

    Sobre comida en USA

    Lo que sigue es un mensaje eléctrico que me ha enviado una de mis seudohijas a propósito de su vida actual. También un retrato de primera mano de cómo se las gastan allende el Atlántico. Niños que vais a a EEUU con la mejor intención (aprender inglés), luego no digáis que no se os ha avisado: ojo al parche. (Todo ello, como es lógico, ampliamente corregido de ortografía y puntuación para que resulte legible).
     

     
    Sobre comida en USA. Vamos, comida basura.
    Hola. Pues, sinceramente, aquí la comida es (como siempre se ha sabido) comida basura. Son todo hamburguesas, pizzas, perritos calientes..., pero es mentira que no se tome fruta. Yo siempre como en restaurantes, pero son totalmente diferentes a los españoles. Hasta el restaurante que parece más lujoso es de comida medianamente basura. En los tres sitios que he dicho antes, igual puedes encontrar carne de ternera (pero la peor carne de ternera que has tomado en la vida), y también pasta, como espaguetis o lasaña rancia. (Je, je). En conclusión: la comida está muy mal.
    Sobre alubias... Aquí las hay, pero son duras y con una salsa que parece que caducó hace años, y te pica en la lengua, así que no se pueden llamar alubias, si es a lo que te refieres. Más cosas: la chica de mi casa cocina genial pasta con salsa de tomate y una especie de carne, pero lo demás se le da bastante mal; por eso siempre vamos afuera a comer. Y luego la comida del colegio: tienes para elegir casi siempre entre las tres comidas que te he puesto al principio... ¡¡¡¡ECHO DE MENOS TUS ALUBIAS, RAMÓN!!!!
    Sobre bares: aquí no hay. Bueno, sólo he visto uno en un restaurante mexicano que por la noche se convierte en una especie de bar, pero en plan con mesas para sentarse y tomar algo (no con barra). ¡Ah!, el restaurante mexicano tiene buena comida, y el steak está bastante bueno (la carne de ternera), pero aquí a nada le echan (excepto en el mexicano) ajo o cebolla; bueno, en las ensaladas suele haber cebolla.
    En fin, no sé qué más decirte. Espero recibir pronto la canción. !Ah!, podrías decirme, tú, que sabes tanto de comidas, cuáles son las comidas o ingredientes que más engordan. Sé que uno de ellos es la mantequilla (que, a propósito, aquí se lo ponen a TODO), pero segura no sé ninguno otro. Bueno, como verás, aquí ya he engordado. Para ser exacta, 2.83 kg. Peso 52 kg.
    Bueno, cambiando de tema. Cuéntame que tal todo por ahí. Si estás en Almería con mi padre no me puedes contestar, y si ya has vuelto y has ido con él, ¿cómo lo habéis pasado? ¿Cómo te va de mujeres? (Je, je). Oye, prométeme que cuando llegue me vas a hacer un buen plato de pisto, que lo echo de menos. ¡ADIÓS!
     
    October 17

    Receta de fabada nº 1, la del Rockero en "Crucita y yo".

     
    Uno de aquellos días Crucita cometió la imprudencia de decir a Monticola lo siguiente.
    –Oye, ¿cuándo nos vas a hacer una fabada? Llevas años diciéndome que vas a hacer una y aún no la he probado.
    ... y entonces el Rockero hilvanó una de las suyas.
    –Hacer una fabada es muy fácil, escúchame bien, yo sólo te digo tres cosas: las fabes deben brillar. Si su piel es mate te han engañado, te han vendido del ejercicio anterior; esa es la primera... Oye, ¿no me has dicho que te lo cuente? Pues escucha. ¿Tú sabes qué es un cerdo granillero? Pues es el cerdo que necesitas, un cerdo que se ha alimentado de las bellotas y castañas caídas en el suelo; esta, la segunda. Te costará encontrarlos, pero cuando tengas ambos ingredientes, ya puedes ponerte a cocinar. Con un poco de cebolla, otro poco de ajo y unos chorros de aceite de oliva, no puedes fallar, te quedará bien hasta el pantruque. Y al final, cuando vayas a servirla, ten en cuenta que las fabes se sacan a la mesa en una sopera del siglo XVIII, una sopera del Barroco; si no, no es lo mismo... ¡Ah!, y la tercera, que se me olvidaba. Si se toma café debe ser de puchero, y, en plan de rizar el rizo, es mejor tomarlo por el culo; hace muchísimo menos daño. Sí, no os riáis. El café, a partir de ciertas edades, es mal admitido por el estómago y se debe tomar directamente a través del intestino grueso en forma de lavativa. ¿Os seguís riendo? Bueno, ya os enteraréis de mayores de lo que vale un peine. ¡Qué atrevidas sois las jóvenes! Sin embargo, aquí no vamos a hacer una fabada. Mejor vamos a hacer unas verdinas con andaricas, que son mucho más digestivas. ¿Tú qué dices?
    –¿Yo...? Que sí, claro. ¿Cuándo las hacemos?
    –Pues si queréis, mañana. Vamos a un sitio que sé yo, compramos todo, y mañana... Pero para comerlas pasado, ¿eh?
    –Bueno, como usted diga; nos las comemos pasado.
    ... y cuando al día siguiente estábamos en la cocina guisando..., vamos, yo mirando, la niña con delantal y ayudando y Monticola con sus manejos, él trajo dos libros y, dirigiéndose a Crucita, dijo,
    –Ya sé lo que tú eres, lo he encontrado mirando un libro de cocina y luego el diccionario. Mira, aquí lo pone, escucha. Tú no eres una gallina de Guinea como tú te crees, ni tampoco una cigüeña. No, mujer, lo que tú eres es una chachalaca.
    –¿Una chachalaca? ¿Y eso qué es? –y Monticola, todo seguido, leyó,
    –Pues una especie de gallina americana de color blanco parduzco, larga cola de ostentosas plumas amarillentas y ojos rojos; además lleva cresta, es muy vocinglera y su carne es delicada y sabrosa. ¿Lo ves? Igual que tú.
    ... y Crucita se moría de risa.
    –¿Una chachalaca? ¡Huy, qué tonto! ¡Pero si te has confundido...! Lo que tú has dicho es un chocholoco, doctor, que no te enteras.
    El verano que narro lo pasamos bien. Fuimos a la playa, claro, y a los chigres...
    –¿Eso qué es?
    –¿Los chigres? Pues un chigre es una sidrería en mitad de un prado; además, suelen dar queso.
    –¡Ah, ya!
    ... y a todas las romerías que nos salieron al paso, y en una vimos un streaptease, que con un acompañamiento de música ruidosísima hicieron un chico y una chica encima de un escenario. Los del pueblo estaban con la boca abierta, y Monticola me dijo, qué, ¿son profesionales estos, o aficionados?, y yo torcí la cara, pues bueno..., más bien aficionados, pero no se les da mal,

    October 03

    Sobre el bicarbonato y la grasa

     

    Si se quiere que alubias y garbanzos queden como mantequilla (las lentejas no lo necesitan) se debe añadir al agua de remojo media cucharadita de bicarbonato; este aditamento no se debe a las legumbres, sino al agua. A continuación es preciso hacer la cocción en esa misma agua del remojo, nada de cambiársela. Cuando el agua comienza a hervir observará que aparece mucha espuma, pero no se asuste. Baje el fuego y quítesela con una espumadera, que para eso están.

    Y sobre la grasa también hay que decir algo: los cocidos deben ser escrupulosamente desgrasados, puesto que esta sustancia es la responsable de las malas digestiones. Como los cocidos (de garbanzos, alubias, etc.) deben reposar –esto es, dejarlos enfriar y luego mantenerlos al menos una noche en la nevera–, al sacar la cazuela en la que han cocido las carnes observará que una sospechosa capa de grasa cubre todo. Hágase el favor de quitarla con una cuchara y tirarla; si no, lo lamentará.

    Esto sucede siempre que se hayan utilizado huesos, tocinos, pancetas y demás. Si sólo ha echado un chorizo y una morcilla, caso de muchas formas de hacer alubias, verá que no existe esa capa y, por tanto, no hay que llevar a cabo tal operación.

    Si usted trabaja en la construcción es posible que no necesite este consejo, puesto que el andamio, y no digamos ya el pico o el palote, queman muchas energías, que, precisamente, salen de la combustión de la grasa en las células.